(Un) minestrone, por ejemplo

Ay, el mundo de las sopas. Mejor dicho, lo que yo entiendo por sopas: más o menos cualquier cosa que se pueda comer con cuchara. En este caso concreto el término sopa me vale porque hay pan implicado, aunque yo por sopa entiendo desde el caldito con fideos hasta el potaje de garbanzos. Todas sopas son para mi.

Puedo confundiros más las ideas con las palabras italianas, si queréis.

Este minestrone, con pan (debajo).

Empezamos con el brodo, que es el caldo, el que se usa de base para otra preparación. Con un brodo por ejemplo podemos hacer una minestra, que podría llevar un poco de pasta o arroz o quizás una verdura, pero se entiende que va a ser algo liviano. Para entendernos, al mediodía no tomarías sólo un plato de minestra (a menos que no estés enfermo). Nada que ver con una menestra, o es que ¿os creíais que es tan fácil entenderse entre los dos países? Luego está la zuppa, que se entiende con más cuerpo y a menudo nos esperaríamos alguna legumbre o cereal. Esta sí podría ser un plato único, algo parecido a un potaje español (con o sin proteína, tengo que ponerme ahora a hacer el listado de caldos/potes/potajes/ollas?). Luego por supuesto están las excepciones, así que dejad allí mismo esa Cuchara de Plata o ese blog «pero es que aquí pone…». Ya. Si nos encanta decidir las reglas y luego cambiarlas, ¿qué os puedo decir?

Y luego está el minestrone.

No la minestrone, es el minestrone. No existe una receta de minestrone, hay si a caso variantes locales que es lo que suele ser costumbre en un sitio. En Liguria por ejemplo es algo más de primavera, con un poco de pesto añadido al final; está el minestrone milanés, está el florentino. Pero en general minestrone es más que un plato, un concepto. Si me dais una botella de vino podría incuso decir una categoría existencial, un estado mental, una forma de ser. Pero como ahora mismo estoy perfectamente sobria, os diré que el minestrones es (redoble de tambores) una sopa de verduras.
Vaya chasco.

Este minestrone, con pasta.

No hay unas reglas o límites claros. Hay cosas que para mi sí son minestrone y otras que no, y mi opinión no coincidirá al 100% con la de tu otro italiano de referencia (si lo es, algo está fallando y necesitamos una transfusión de Nutella inmediatamente). Una fabada no es un minestrone, un potaje tampoco. Una olla gitana ya podría entrar de refilón.

Si pides un minestrone sabes que llegará

a) en un plato sopero o un cuenco
b) que lo comerás con cuchara
c) tendrá abundante verdura
d) podría tener legumbres (pero si no las tiene no pasa nada)
e) podría llevar pasta (idem)
f) podría llevar pan (idem)
g) no debería llevar nada o casi de carne (excepto algo que se haya usado para dar sabor al caldo)

Dicho esto, un rápido test. Os encontráis con «La receta de la auténtica minestrone». Indicad los dos errores (el resultado al final del post).

Esta receta de minestrone es, entonces, una de las tantas posibles. Podría no llevar alubias. En una de las foto lleva pasta y en la otra pan (lo que yo no haría sería poner el pan Y la pasta). Cuando la hago con pasta se parece mucho a una pasta e fagioli -con la particularidad que una pasta e fagioli no suele llevar tanta verdura. Pero como veis ya son grupos de recetas con puntos en común.

Así congelo yo el concentrado de tomate que me sobra.

Finalmente, es un minestrone de invierno. Con la llegada de la primavera se podría sustituir el repollo por calabacín, añadir acelgas o espinacas. Yo nunca vi un minestrone con berenjenas o pimientos pero supongo que no está prohibido. Otra cosa es que le queden bien.

ÚLTIMAS NOTAS

  • Si lo sirves con pan, tuéstalo antes y ponlo en el plato antes de echarle la sopa.
  • Si vas a usar pasta, lo más probable es que no tengas ditalini tipo los de la foto. Cualquier pasta que te sea cómodo comer con cuchara irá bien, pienso en unos tiburones pero valen también unos fideos (no demasiado finos, pero esa ya es una cuestión de gusto).
  • Puedes cocer la pasta aparte y añadirla al minestrone al final, o cocerla junto con el minestrone. Hay escuelas de pensamiento distintas, para mi respetables las dos.
  • Mi única razón para cocer la pasta aparte es si he hecho mucho minestrone y no voy a comerlo todo en ese momento. Entonces aparto lo que vaya a comer y allí añado la pasta. Minestrone con pasta el día siguiente, ugh.
  • Que se me olvidaba: ¡las alubias! Yo las remojo siempre con un poco de sal. Lo hago desde que leí el libro de Samin Nosrat «Sal, grasa, ácido, calor» y no he tenido nunca ningún roblema de cocción, al revés: las alubias además de quedar enteras están ligeramente sazonadas desde dentro. Eso sí, la sal poca, porque luego se irá concentrando con la cocción.

El toque final, casi omnipresente en las sopas italianas: en la mesa, una vez servido el plato, se añade Queso Rallado Rico (ya sabéis que para esto no hago distingos entre Parmigiano Reggiano y Grana Padano), una vuelta de aceite (traducción literal de un giro d’olio, o sea le das una vuelta a la botella de aceite encima del plato) y si se quiere pimienta negra fresca de molinillo

MINESTRONE ALLA FIORENTINA

Para 4 personas

  • 300g de alubias pintas (pesadas en seco, y puestas en remojo 8 horas antes con poca sal)
  • 1 cebolla
  • 3 dientes de ajo
  • medio repollo
  • 2 zanahorias
  • 1 puerro
  • 1 rama de apio
  • 2 ramitas de romero
  • concentrado de tomate
  • corteza de panceta o hueso de jamón (opcionales)
  • pimienta negra
  • Grana Padano/Parmigiano Reggiano, rallado
  • aceite de oliva virgen extra para cocinar y para crudo
  1. En una olla poner unas cucharadas de aceite de oliva y sofreír la cebolla y un diente de ajo picados.
  2. Añadir toda la verdura, picada o en tiritas (el repollo), y dejar pochar a fuego bajo.
  3. Añadir las alubias escurridas, aproximadamente 1 litro de agua fría, una cucharada de concentrado de tomate, la corteza de panceta o hueso de jamón si se usa, y dejar cocer a fuego bajo hasta que las alubias estén tiernas.
  4. En un cazo aparte sofrír en ⅓ de vaso de aceite de oliva dos dientes de ajo enteros y dos ramitas de romero.
  5. Triturar parte de las alubias (con algo de las verduras), volver a añadirlas al minestrone, añadir el sofrito y dejar cocer 10 minutos más.
  6. Se puede servir con pasta o con un trozo de pan tostado (en este caso iría en la base del plato), se acompaña con queso rallado, aceite de oliva virgen extra y pimienta negra.

Descarga el PDF de la receta (sólo para Patreons)

Test:
1) La minestrone ➡ El minestrone
2) La auténtica minestrone ➡ No hay un auténtico minestrone. En general además no tiene sentido hablar de una receta auténtica.



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