Este viaje a Asturias tenía un motivo central: la entrega de los Premios María Luisa García en el Espacio Cultural Pozo San José, en Mieres. Como solemos hacer cuando tenemos que desplazarnos por trabajo, añadimos paradas a la ida y a la vuelta para aprovechar el viaje.



Una comida en Texu (Ladines)
La primera parada fue Texu, en Ladines, un restaurante sencillo y agradable, parte de una pequeña casa de aldea con vistas al paisaje del parque. La propuesta es un menú cerrado a 45 €, que resulta algo justo en cantidad; por eso suelen ofrecer platos a mayores, y al final un degustación completo puede rondar los 65-70 €, bebidas aparte.
La cocina bien ejecutada, aunque no es un destino gastronómico al que me desplazaría expresamente. Para quienes están haciendo turismo por la zona -hay mucho turismo rural en Ladines- es una parada amable.




El Espacio Pozo San José y los Premios María Luisa García
La entrega de los premios tuvo lugar en el Espacio Cultural Pozo San José, un antiguo pozo de carbón transformado en un lugar precioso donde la estética industrial convive con la memoria del territorio. Fue emocionante ver, entre los premiados, a caras conocidas como Ramona Menéndez, de Casa Belarmino en Manzaneda, la familia Olaya , premiada este año y una de las guisanderas más celebradas de la región. O Jhonatan González Ovalle de la pastelería Cabo Busto, la miel Olaya -que ya conocíamos de nuestra visita en junio- y Rosa Tovar. Estos premios están organizados por Gastrol·lar, separados del encuentro gastronómico para no restarles protagonismo.
Mieres y una cita fija: Ca' Silverio
Volvimos a Ca' Silverio, en Mieres, que se ha convertido en nuestra cita fija cuando nos alojamos allí.
Turón: La Gloria y el nuevo pulso dulce
De camino a Turón paramos en pastelería La Gloria, que desde hace un año está en manos de una pareja joven que le ha dado un aire nuevo (sobre ellos hay un artículo muy bonito en El País). Nos llevamos un surtido para probar: todo estaba muy rico, con un equilibrio entre tradición y frescura. En Turón hay ya dos paradas interesantes si uno anda por la zona: esta y Casa Chuchu -que también puedes leer en este blog.




Avilés, café y algunas ganas de tostadas sinceras
De regreso, hicimos una parada en Oniriko (Avilés) para tomar un espresso. Ofrecen dos opciones a elegir para el espresso y precios decentes. Echo de menos tostadas más sencillas y a precios más normales, algo que espero que vuelva (o llegue, porque cada sitio en España tiene su desayuno) pronto.


Salinas (The Pantry / Allegra): pizza con cornicione
La última escala fue en Allegra / The Pantry en Salinas, con la idea de probar sus pizzas. Las sirven solo fines de semana y no siempre están anunciadas, así que conviene mirar sus redes antes de ir.
Probamos dos que me parecieron especialmente interesantes: una Margherita, con tomate pasificado y stracciatella fresca y la Carbonara, con bacon crujiente y crema de pecorino, y ¡gasp! salvia. Aquí lo has leído por primera vez, la salvia le va bien a la carbonara. Unas sodas de Blend -que aun no están en el mercado- y unos bollos de roscón para acordarnos de Cristina, Carlos y Guillermo una vez llegados a casa.
Yo soy una gran admiradora de todo lo que sale de este sitio, sean los platos de Eleonore (que ya no volverá, me temo, no como la conocíamos) que los de The Pantry que los de Allegra. A ver qué trae el futuro...








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