
La frittata de repollo y patatas es una receta italiana que bien podría ser gallega: tortilla, patacas e repolo. Échale un poco de touciño... En Italia, la frittata cumple el mismo papel que la tortilla en España o la omelette en Francia: es una forma rápida y sencilla de dar nueva vida a los ingredientes que sobran, mezclándolos con huevo y convirtiéndolos en un plato completo.
Las diferencias entre una frittata, una tortilla y una omelette son más culturales que técnicas. La frittata italiana se cocina siempre en sartén, sin horno, a fuego medio-bajo, hasta que los huevos cuajan lentamente y el borde se dora. Es más gruesa que una omelette pero más fina que muchas tortillas españolas, y casi siempre lleva un poco de queso rallado. Otra diferencia de la que tardé en percatarme: las tortillas se suelen apreciar amarillas, poco doradas, mientras que de las frittatas nos esperamos que estén bien doradas (sin quemarse, claro).

En este caso, la protagonista es una frittata de invierno con repollo, patatas y cebolla. En Italia se suele preparar con verza -una variedad de col rizada de hojas más oscuras y rugosas-, pero el repollo común funciona igual de bien. Ambas pertenecen a la familia de las brásicas (coles, berzas, lombardas…), verduras que en otoño e invierno son las reinas de mi nevera.
El resultado es una frittata dorada por fuera, tierna por dentro y llena de sabor. Se puede comer caliente, templada o incluso fría, cortada en trozos o dentro de un bocadillo. De hecho al día siguiente está mejor: los sabores han reposado y queda más jugosa. Es una receta ideal para aprovechar verduras, preparar una cena vegetariana rápida o tener algo rico listo para el día siguiente.
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Cómo hacer una frittata de repollo y patatas paso a paso

Ingredientes
- 4 huevos
- ½ repollo col rizada o repollo
- 2 patatas
- 1 cebolla
- aceite de oliva virgen extra
- sal
- pimienta negra
- 3 cda Parmigiano reggiano o Grana Padano
Instrucciones
Empieza a cocinar- Pela las patatas, córtalas en cubos pequeños y saltéalas en una sartén antiadherente con un poco de aceite de oliva a fuego medio. Cocina hasta que estén doradas y tiernas, removiendo de vez en cuando.
- Añade la cebolla picada o en juliana y cocina 2-3 minutos más, hasta que se ablande y empiece a dorarse.

- Incorpora la verza cortada en tiras finas y cocina unos 10-12 minutos, hasta que se ablande.

- En un bol, bate los huevos con sal, pimienta y el queso rallado.
- Vierte la mezcla de huevos sobre las verduras en la sartén. Cocina a fuego medio-bajo durante unos 5-7 minutos, hasta que los bordes estén dorados y la parte superior empiece a cuajar.
- Da la vuelta a la frittata con ayuda de un plato o tapa y cocina unos minutos más por el otro lado, hasta que esté dorada por fuera y jugosa por dentro.
- Sirve caliente o templada, sola o acompañada de una ensalada verde.

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