En mayo me traje de Roma un pequeño tesoro que llevaba tiempo esperando su momento: la colección completa de La Cucina Italiana de 1973, encuadernada en tomos con lomo de tela y letras doradas. Fue un regalo de hace años de mi tío Rosario, y por fin he podido sentarme a hojearla con calma.
Más que un simple recetario, estas páginas son el retrato de una época: cómo se cocinaba, cómo se hablaba de comida y, también, cómo se anunciaban los productos en la Italia de hace más de 50 años. Entre sus hojas conviven recetas clásicas, anuncios hoy impensables y editoriales que dejan claro que la gastronomía no solo cambia en los sabores, sino también en el lenguaje y en la cultura.
Esta es la primera entrega de una serie abierta en la que iré compartiendo curiosidades, rarezas y pequeñas joyas encontradas en estos tomos..
Penne ai carciofi
Empezamos fuerte: una receta con alcachofas que incluye mantequilla. Aunque nadie prohíbe la pareja alcachofas/mantequilla, hoy es más habitual tratarlas de forma über mediterránea, con aceite de oliva virgen extra (o como mucho, una loncha de guanciale). Las tres pastillas de caldo se añaden al agua donde se cuecen las alcachofas y la pasta. No es que Arguiñano estuviera equivocado: solo replicaba métodos de otra época.
(Si quieres saber cómo acaba la receta, yo te lo cuento, pero no me hago responsable. El ajo se hierve en leche, luego se mete en la batidora junto con la mantequilla, perejil picado y 2 CUCHARADAS de salsa Worcester. Con esta salsa se aliñan la pasta y las alcachofas.)

Una publicidad que hoy no pasaría
"Mi hijo era subnormal" cuenta la señora Armida Casati, que gracias a la ANFFAS (Associazione Nazionale Famiglie di Fanciulli Subnormali) ha ganadp la batalla contra... ¿la subnormalidad?No olvidemos que en España la palabra subnormal se sustituyó por "minusválido" en 1986. Más allá del lenguaje, es un reflejo de otra forma de contar historias personales, con una mezcla de tono confesional y moralizante.

Publicidad con sabor a cacahuete
El "aceite de semillas" en Italia por defecto era y es el de cacahuete o el de girasol. Para freír ahora es más común usar aceites formulados específicamente para soportar mejor las altas temperaturas. Este anuncio de 1973 sin embargo te propone el aceite de cacahuete para cocinar, porque la dieta mediterránea, recordémoslo, es un constructo sobre el que hemos inventado una tradición. "Para cocinar platos ligeros y digeribles apto para el ritmo rápido de la vida de hoy". Son los años de los productos novedosos e industriales: el caldo liofilizado, la margarina y los copos de patata entran en las cocinas europeas.

Esta entrada se irá actualizando con nuevas páginas, recetas y anuncios curiosos que vaya encontrando en la colección. Puedes guardarla en favoritos para revisitarla de vez en cuando.




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