Salsa de tomate a prueba de idiotas. Coge una sartén amplia (que tenga tapa), échale un par de cucharadas de aceite de oliva. Cubre el fondo con tomates cherry. Tapa. El fuego estaba ya encendido, ¿no? Es que hay que decirte todo. Pues a fuego medio fuerte, deja que ahí dentro estalle el infierno. Ahora...















































