Este potaje de garbanzos, con pasta y hojas verdes, es inspirado por esta receta del Washington Post: ellos la llaman Pasta e ceci cacio e pepe, asociando el uso de queso y pimienta al plato de pasta. No es que se equivoquen del todo, pero añadir queso y pimienta negra es una característica común a casi todos los potajes de legumbres y pasta. Mirando qué potajes tengo publicados veo que faltan cosas, por ejemplo una pasta e fagioli (pasta con alubias) en condiciones. Lo arreglo en 2026.




Decía, acabar un potaje de estos, o en general cualquier crema o sopa de verdura (a la que a menudo añadimos pasta, o arroz) con una vuelta de aceite ("un giro d'olio"), una rallada de queso y una molida de pimienta negra es lo normal.
La verdura
A lo que voy es que yo a esta sopa (yo llamo sopas a los potajes, quiéreme como vengo) la llamaría Pasta e fagioli vegetariana, o de invierno. Respecto a una clásica no hay tocino ni jamón, y usa hojas de invierno: al kale original he sustituido unas hojas de berza (Wikipedia la llama también col forrajera (Brassica oleracea var. viridis), col gallega, berza col, col caballar o col abierta) pero puedes usar cualquier hoja verde que encuentres, empezando por repollo rizado o liso, hojas de brécol o coliflor, y si no hay nada de todo esto yo pondría unas flores de brécol. La espinaca (fresca, o congelada en hojas) solo en casos de vacío verduril, porque aporta un toque amargo pero sin nada del dulzor de las brássicas.
Los potajes de legumbres -alubias, garbanzos o lentejas o, flipa, los tres- son mi sustento prefrido y principal en invierno. Con pasta o arroz se vuelven en una bofetada proteínica, admiten verduras, y aguantan en la nevera varios días.
La mantequilla
Añadir mantequilla a un potaje de estos es algo que no había hecho nunca, y el resultado es curiosamente bueno. La mantequilla añade efectivamente un qué de cremoso y casi ácido que recuerda de alguna forma a la pasta cacio e pepe. Puedes obviarla, si prefieres.
Cuándo añadir la pasta
Si preparas mucha cantidad, hazlo sin los cereales. Así puedes incluso congelar en porciones, y añades la pasta cocida aparte al último momento. Está más rica la pasta cocida en el propio potaje, sí, pero entonces te tienes que comer todo. Bueno, yo no puedo comer esa pasta al día siguiente, tú ya haz lo que quieras.

Ingredientes
- 3 cucharadas aceite de oliva virgen extra
- 1 cebolla
- 2 dientes ajo
- 1 cucharadita ralladura de limón
- 1,5 litros caldo de verduras
- 250 g berza gallega o kale/repollo/hojas de coliflor
- 400 g garbanzos cocidos
- 200 g pasta corta para sopa
- 150 g Parmigiano reggiano o Grana padano o Pecorino Romano
- 80 g mantequilla
- pimienta negra
Instrucciones
Empieza a cocinar- Pica la cebolla, aplasta los dientes de ajo y sofríe todo en unas cucharadas de aceite de oliva, en una olla grande a fuego medio.
- Mientras la cebolla se pocha corta la berza en juliana fina, y añádela a la olla.

- Cuando la verdura esté bien tierna, vierte el caldo, sube el fuego y lleva a ebullición. Añade los garbanzos, baja a fuego medio y deja cocer a fuego suave 5 minutos.
- Si vas a comer todo enseguida, puedes añadir ahora la pasta. Si no, cuécela aparte y añádela al guiso al final.
- Agrega el pecorino y la mantequilla. Remueve con energía hasta que la mantequilla se funda y el caldo quede cremoso. Añade la pimienta y la sal. Raspa bien el fondo de la olla para evitar que el queso se agarre.
- Prueba y ajusta de sal y pimienta. Sirve bien caliente con más pecorino y pimienta por encima.





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